domingo, julio 21, 2013

Autoconsumo - La fruta prohibida

Miguel Angel - Capilla Sixtina
Entre los anteproyectos de Real Decreto que la Secretaría de Estado de la Energía ha remitido a la Comisión Nacional de Energía (CNE) se encuentra el relativo al autoconsumo.

El sector fotovoltaico ha declarado sin paliativos que el marco propuesto imposibilita directamente el desarrollo de este modelo de negocio ya que lejos de incentivar el desarrollo del mismo lleva asociado un coste extraordinario por kWh generado en concepto de "peaje de respaldo".

En palabras del Ministro del sector, este peaje se concibe para evitar que existan "free riders" que se aproveche de los usos de la red a coste cero. Es decir si la instalación de autoconsumo vuelca energía a la red lo hace a coste cero, sin generar un crédito por la energía generada y además debe pagar los costes de uso de la red por la que transita la energía que ha volcado.

Esto quiere decir en primer lugar que la figura de Balance Neto no se contempla. Y conceptualmente es razonable pensar que si estás haciendo uso de la red pagues por ello. Se podría aducir que en la medida que estás aportando energía esta al menos debería ser retribuida a precios del mercado mayorista, pero esto se descarta de manera taxativa. Es decir volcar energía a la red es un coste extraordinario sin contraprestación. Además el llamado "peaje de respaldo" es mayor que el peaje de uso como consumidor con lo que se prima que se compre la energía de la red en lugar de generarla.

Hay quienes aducen que esto es lógico ya que existe una sobrecapacidad de potencia de generación instalada.

Lo que resulta más chocante es que aunque no vuelques energía a la red también debas incurrir en el costo del "peaje de respaldo". Es decir, si instalas una fuente de generación que nunca hace uso de la red y por tanto solo minora la energía que compras de la misma, aunque no haces uso de la red, tienes que pagar el peaje. Conceptualmente no tiene mucho sentido, al menos desde el punto de vista del usuario. Solo tiene sentido si estás creando un recargo específico dedicado a retribuir a quien no vende su energía o cobra por su transporte. 

Lógicamente uno podría argumentar que la reducción del consumo también puede provenir de que has instalado equipos más eficientes y por lo tanto no tiene sentido pagar más. ¿O sí?.

Si uno lee el artículo "Reforma del sector eléctrico - Cosas veredes" uno descubre que el argumentario utilizado como justificación de las medidas acometidas (página 5 del RDL 9/2013), entre ellas que al usuario final le suba la luz un 3,2%, es que el consumo se ha caído un 2,3%. Así que en vez de buscar una eficiencia en costes, como ocurre con el resto de los impuestos, si los que pagan menguan se les sube el concepto a los que quedan y se cuadra la ecuación. Ya sabemos porque suben los impuestos, la luz, y el "peaje de respaldo".

Para ver el impacto del "peaje de respaldo" he realizado una pequeña variación del modelo que se presento en el artículo "El futuro del Balance Neto". En este caso he considerado solo una instalación de autoconsumo instantaneo. Esto significa que no se va a volcar energía a la red y que nos ayuda a reducir en un 30% aproximadamente consumo de energía proveniente de la red. Y se analiza en 2 escenarios; con y sin "peaje de respaldo".


La conclusión es que para alcanzar la paridad de red, con la Tarifa de Último Recurso (TUR) ó Precio Voluntario del Pequeño Consumidor (PVPC), se pasa de amortizar la instalación en 10 años a requerir hacerlo en 20. Los temores del sector fotovoltaico parecen fundados.

He añadido, además del precio de la TUR a partir del 1 de Agosto de 2013, el precio de Mercado Libre. Lo pongo a modo de referencia porque es muy posible que la llamada PVPC haga honor a su concepto de Precio y más pronto que tarde cierre el hueco con la referencia del Mercado Libre.

Cada uno puede sacar su conclusiones, pero yo creo que tal y como indique en el artículo "¿Los aranceles afectarán al sector fotovoltaico?" existe mucho recorrido en futuras reducciones de precios de los paneles fotovoltaicos y una tendencia natural de las energías convencionales hacia el incremento de sus costes variables. Amén de una tendencia acusada de todo nuestro entorno europeo hacia un modelo de generación eléctrica distribuido.

No se pueden poner puertas al campo...





sábado, julio 13, 2013

Reforma del sector eléctrico - Cosas veredes

Como quería estar seguro que la valoración que realicé tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros del día 12 de Julio de 2013 no pecaba de excesivamente dura y desproporcionada, me he dedicado a tratar de desentrañar el Real Decreto Ley 9/2013 de la misma fecha.

He adjuntado el vínculo para que cualquiera pueda analizarlo. Dispone de 42 páginas que prácticamente no dicen nada que no estuviera recogido en los "aproximadamentes" que se plasmaron en la presentación de la rueda de prensa.

Un Real Decreto Ley es un mecanismo de urgencia, para poner en marcha con carácter inmediato una serie de medidas.

La única medida que entrará de manera urgente, el 1 de Agosto de 2013, es la única realmente definida que es la subida de la Tarifa de Ultimo Recurso renombrada como Precio Voluntario del Pequeño Consumidor. El resto de medidas necesita de un desarrollo reglamentario que requerirá su tiempo de modo que el Real Decreto Ley lo que marca es una fecha de aplicación pero sin concretar el que se aplicará.

Pero invito a cualquiera a invertir algo de tiempo en la lectura del documento. En el se realiza un preámbulo explicativo que se desarrolla a lo largo de 13 páginas de las 42 que lo conforman. Es decir casi 1/3 es una auto justificación del porque se hacen las cosas que se van a hacer cuando se definan.

La explicación es tediosa, pero extremadamente interesante porque hace un recorrido exhaustivo por la extensa y desmadejada actividad regulatoria que ha acontecido, en particular desde Diciembre del 2010 hasta hoy. Es evidente que ningún inversor o agente puede percibir el sector eléctrico español como predecible y transparente cuando se ha llegado al record de emitir hasta 3 normas con rango de ley en menos de un año. Y por supuesto hablar de Seguridad Jurídica una entelequia.

Pero lo más sorprendente son las razones que el Ministerio presenta como fundamentales para que se haya precisado desarrollar este nuevo marco normativo. Recomiendo la lectura de las página 5 que voy a sintetizar a fin de simplificar el lenguaje y hacer que sea entendible:

1) El invierno/primavera de 2013 ha sido más lluvioso y ventoso de lo esperado. Por lo que se ha producido una mayor contribución de la energía hidráulica y eólica. Esta última ha recibido en ese periodo mayores primas de las esperadas (es lo que se quiere contabilizar en el déficit de tarifa) pero el precio del mercado como consecuencia de lo anterior se ha reducido en un promedio de casi un 30% (14 €/MWh). 

Voy a traducirlo a números porque como todavía no lo entiendo alguien me lo podrá explicar: Mayores primas a la eólica en el primer trimestre según datos de CNE por valor de 600 M€ y menores costes del mercado eléctrico en el primer trimestre al desplazarse las tecnologías convencionales más caras por valor de 1.400 M€.

O sea la primera razón es que como consecuencia de que el invierno ha sido como debería ser, aunque ya no estemos acostumbrados, el sistema se ha ahorrado 1.400-600 = 800 M€ y por lo tanto esto es un desastre.

2) El Gobierno se había equivocado al pensar que la caída del consumo eléctrico por la crisis en lugar de ser un 0,3% ha sido un 2,3% en tasa interanual y por ello se ha cobrado menos de le presupuestado.

O sea que como el Gobierno ha hecho mal o muy voluntarista el presupuesto del 2012 pues tendrán que pagar los que no se han equivocado, consumidores incluidos.

3) El Gobierno ha decidido incumplir el Real Decreto Ley 6/2009 de 30 de Abril que le obligaba a presupuestar con cargo a los PGE (Presupuestos Generales del Estado) los costes extraordinarios de los sistemas insulares y extrapeninsulares.

O sea que como el Gobierno no ha cuadrado otras partidas de costes en los PGE (Presupuestos Generales del Estado), y para cumplir con el Déficit del Estado del 6,3% decide unilateralmente no cubrirlos en su totalidad. Y ya puestos si no lo cumple en 2013 pues tampoco se cumple en años venideros y todos tan contentos. Ya pagarán los de siempre este capítulo que en realidad es un trasvase de no ahorros en otros conceptos ajenos al sector eléctrico.

4) Esta es la mejor, de verdad. Porque el Gobierno se había comprometido con la Comisión Europea, dentro del plan de reformas a presentar, que la correspondiente al sector eléctrico se presentara en el primer semestre. Si el contenido está desarrollado o no es una derivada de segundo orden por lo visto.

Las razones 1), 2) y 3) muestran que el Déficit de Tarifa o bien se debe a errores presupuestarios del Gobierno o bien a contabilizar solo lo malo y no lo bueno.

La razón 4) no la comentaré.

Entiendo que todas pueden precisar esfuerzos por parte de todos para dar salida a la difícil situación, no solo del sector eléctrico, por la que atraviesa el país. Pero hacerlo buscando poner en la picota a determinados agentes responsabilizándoles de lo que ocurre y no asumiendo por quien tiene que asumirlo las responsabilidades y consecuencias me parece deshonesto.

Al igual que en el anterior artículo, si el tono no es el adecuado o los datos no son correctos no dudaré en disculparme y enmendar lo que haga falta. Pero mi decepción y desconcierto va en aumento. No creo que el sector eléctrico se merezca este desorden.

viernes, julio 12, 2013

Reforma del Sector Eléctrico - Una reflexión abierta

Cuando se anunció la última de las reformas eléctricas pensé que para bien o para mal se iba a cerrar una etapa de incertidumbre que estaba afectando a todos los agentes del sector. Muchos analistas, inversores, banqueros, empresarios y demás afectados esperaban ansiosos las nuevas directrices a fin de evaluar cuales debían ser las acciones a tomar para poder afrontar lo que se había planteado como un reparto equitativo del peso de la reforma.

Nada más lejos de la realidad. A última hora de la tarde del día 12 de Julio de 2013 el único dato cierto es que el Gobierno plantea una subida inmediata de los peajes en un 6,5%, que cuando menos conducirá a una subida de la Tarifa de Último Recurso del 3,2%. 

Y ni siquiera esto es un dato cierto porque no se sabe si en la próxima subasta de CESUR se producirá un incremento adicional de proporciones similares. El otro dato cierto es que el cambio del nombre de Tarifa de Último Recurso (TUR) por el de Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), aspecto tan relevante que ha merecido el mismo tiempo de exposición por parte del Ministro que los dedicados a otros aspectos de mayor calado. Esto de por sí ya da una idea del nivel de la reforma y su puesta en escena. Chanzas aparte, le puedo asegurar a todo el Gabinete Ministerial, el Consejo de Ministros y la propia Presidencia del Gobierno que si de verdad fuera "Voluntario" muchos "Pequeños Consumidores" no lo pagarían. Sería de agradecer que el tiempo dedicado a este afán creativo se dedique a aspectos de mayor calado.

Entrando en los detalles de la llamada reforma, de gran calado por ser un "pedazo de reforma" como se ha descrito en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a pesar de tanta creatividad ha pasado por alto aspectos extremadamente importantes como son los mecanismos de fijación de precios del mercado, la política de desarrollo estructural como sería el mix energético o las redes de interconexión entre otros. Al final sigue siendo una cuadratura de una hoja de cálculo donde de manera arbitraría y en un ejercicio desde arriba hacia abajo se han fijado los repartos de costes. Para hacer esto, no se ha trabajado con los afectados ni analizado las consecuencias económicas completas. En definitiva, un trabajo que podía haber realizado un recién licenciado sin experiencia con todo el respeto al amplio, avezado y muy cualificado equipo de funcionarios, asesores y otros intermediarios.

Como he indicado a estas horas de la tarde solo se sabe que aproximadamente 6 GW de ciclos combinados gas se podrán hibernar, que 2.700 millones de euros los tendrán que absorber en partes aproximadamente iguales las compañías de distribución y transporte y los productores del régimen especial, que en algún momento el Gobierno encontrará la manera de cambiar la ley para que se ponga en marcha una central nuclear que no se necesita, que se ha definido una "rentabilidad razonable" para nuevas y antiguas inversiones que nadie ha manifestado aproximadamente como se calculará la "razonabilidad" del valor de la inversión quedando este aspecto a la libre y unilateral discrecionalidad del Gabinete Ministerial, que aparecerá un numero indeterminado de comercializadoras que comprarán la energía a un número menguante de compañías generadoras y en ese entorno serán capaces de mejorar los precios al consumidor final que estarán acogidos a un "Precio Voluntario" que no determinan esas nuevas compañías, produciendo un ahorro aproximado indeterminado. Se sabe que habrá un Real Decreto Ley y un Real Decreto pero no está determinado que se contendrá en cada uno de ellos, y de hecho en los medios se baraja un abanico de ocho Reales Decretos a desarrollar.

A este pasmoso conjunto de "aproximadamentes" tenemos que añadir el curioso espectáculo proporcionado entre dos Ministerios de peso jugando a la luz pública a los desmentidos y peleas de patio.

En estos momentos 55.000 pequeños inversores que confiaron en el Estado no saben si van a quebrar, dado que el Estado les promete una rentabilidad razonable pero al mismo tiempo se reúne con la Banca para avisarles que deben ser buenos chicos y refinanciar o hacer quitas a esos pequeños inversores. Evidentemente la Banca le ha dicho al Estado que NINI (Ni lo van a hacer, Ni se lo debe pedir el Estado). Quitando el hecho nada baladí de que en estos momentos el 25% de la Banca está nacionalizada y por lo tanto debería ser ese otro Ministerio tan bien avenido el que debería dar la famosa refinanciación, fácil de otorgar por la "razonabilidad" avalada por el Estado, a través del ICO y de sus propios bancos.

Por otro lado tenemos a las eléctricas tradicionales. Se les reúne de urgencia el día anterior para comunicarles, que no consensuar, lo que va a acontecer. Los accionistas de esas compañías, y de otros grandes agentes cotizados, desconocen lo que va a pasar y deciden que mejor ver el encierro desde las barreras no sea que vayan a salir corneados. En promedio en un solo día se ha volatilizado entre el 5% y el 8% del valor en bolsa de las compañías, lo cual es de por sí un valor muchísimo mayor que los recortes que deben absorber aproximadamente. El problema es que el valor volatilizado para estas compañías no es aproximado, es concreto y tiene hasta decimales.

Entrando de manera específica en los cambios de mecanismo de retribución a las renovables habría que apuntar varios aspectos no menores:

- Contrariamente a lo que argumenta el Ministerio acerca del respaldo dado por el Tribunal Supremo a la valoración de no retroactividad de las medidas adoptadas en el pasado reciente, un lectura cuidadosa de la resolución lo que dice es que la Seguridad Jurídica no se puede anteponer a los designios del Gobierno si existen circunstancias razonables que lo justifican. Ya es grave que un tribunal de última instancia argumente que la Seguridad Jurídica es un aspecto que puede ser obviado. Lo puedo entender por parte del Ministerio al que acucian los problemas pero no lo puedo entender de parte del Tribunal Supremo. La otra cosa grave es la discrecionalidad del término "razonable"

- Si el Estado creía tener el respaldo jurídico suficiente para avalar los recortes ya acometidos, tengo curiosidad por ver como se puede defender en todos los foros en que se van a presentar contenciosos que este cambio total del esquema de retribución para instalaciones ya existentes no es retroactivo. En estos momentos está en curso el arbitraje dentro del marco del Tratado de la Carta de la Energía (TCE) por parte de 16 fondos de inversión. 4 fondos más están cerrando los plazos para abrir otro arbitraje y a no dudar en cuanto se concreten las medidas alguno más se animará. 

Hay que resaltar el continuo y profuso uso de los Reales Decreto Ley que fueron concebidos como herramientas de urgencia y que aparentan ser usados para hurtar al individuo o empresa nacional la posibilidad de acudir a los tribunales. En cualquier caso, y para los recortes anteriores, al menos tres comunidades presentaron recursos de inconstitucionalidad.

- Aunque desde el punto de vista legal el Estado consiguiera resultados positivos a sus intereses, lo que no se debe olvidar el que la Seguridad Jurídica no es algo que tienes, es algo que te ganas, y si el inversor piensa que no ofreces Seguridad Jurídica, por mucho que lo afirme el Tribunal Supremos o el Estado, no invertirá. Si el Estado pierde se enfrentará a tener que compensar a esos fondos, factura que pagaremos con nuestros impuestos, y posiblemente a trasladar las mismas compensaciones o similares a los agentes nacionales a los que temporalmente ha cerrado el camino contencioso.

- Por último, y en respuesta a los comentarios vertidos en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, solo se ha producido en la historia del sector eléctrico una regulación justo antes del cambio de Gobierno. Fue el 12 de Marzo del año 2004, donde en el último gabinete de gobierno por parte del Ejecutivo de José Mª Aznar se aprobó el Real Decreto 436/2004. El denostado Real Decreto 661/2007 fue en realidad un recorte del marco retributivo del RD 436/2004 y, curiosidades de la vida, el entonces Secretario de Estado para la Energía D. Ignasi Nieto diseñó un marco retributivo para proporcionar una rentabilidad razonable del 7,5%. 

El Sr. Nieto, a diferencia del Ministerio actual, se reunió con todos los agentes del sector, propios y ajenos, para poder determinar los costes de inversión en esos años y diseñar las tarifas que proporcionaban dicha rentabilidad. En dicho análisis participaron desde agentes gubernamentales como el IDAE o la CNE, centros tecnológicos, patronales, agentes industriales e inversores. Debe tenerse en cuenta que IDAE conocía además los costes de primera mano porque tradicionalmente había invertido en todas las tecnologías a fin de tener un conocimiento real y cercano de las mismas y poder desempeñar su labor con efectividad. 

Como tuve el honor de ser uno de los muchos que participó en aquel proceso estaré encantado de compartir los datos con el Ministerio si lo considera relevante. Pero el mensaje es claro, la tarifa que proporcionaba la rentabilidad que recogen algunos de los propios folletos de IDAE, órgano del Ministerio, es la que se definía en el RD 661/2007. El recorte que en el caso de la fotovoltaica ha alcanzado entre un 35% y un 40%, como el propio Ministerio reconoce al rogar a los bancos que sean comprensibles, da rentabilidades negativas. Incrementar los recortes llevará a quiebra de pequeños accionistas y a que los bancos ejecuten garantías personales y esto se sabe. Por lo tanto si se sabe, y a pesar de eso se legisla para que ocurra, no se que nombre legal tiene pero en castizo seguro que se nos ocurre algo.

El porque la fotovoltaica ha llegado donde ha llegado tiene que ver con un gran desorden de la administración y no un enriquecimiento desmedido de esos pequeños inversores que van directos a la ruina. Sugiero leer el artículo "¿Cómo fue posible? Íbamos a por 400 y volvimos con 4.000

Y ahora va detrás el resto, tanto las demás renovables como las convencionales. Esta reforma no evita que el sistema quiebre, directamente lo lleva al borde de la quiebra. De entrada las compañías eléctricas están preparando despidos como su patronal se ha aprestado a anunciar. El sector del régimen especial ya ha amortizado más de 80.000 puestos de trabajo. No hablamos de 700 como algún miembro del Ministerio apunta con sarcasmo.

Desde el punto de vista del consumidor, este sistema apuntala que en los próximos años se produzca un encarecimiento progresivo del precio de la electricidad. Los costes regulados se han bloqueado, pero se actualizaran de manera automática y por otro lado los costes de generación convencional con el paso del tiempo repercutirán los recortes y por su propia naturaleza tienden al alza al incorporar costes variables que suben con el coste de la vida. Se han eliminado inversiones en infraestructuras que podrían ayudar a reducir el precios, como son las interconexiones o nuevas tecnologías de generación. Se mantienen activos que no son necesarios como es el caso de la central nuclear de Garoña por meras consideraciones políticas. Se cierran las puertas a modelos de negocio de generación distribuida.

Si el tono del artículo no es el adecuado o los datos no son correctos no dudaré en disculparme y enmendar lo que haga falta. Pero nace de la decepción y el desconcierto. No creo que el sector eléctrico se merezca este desorden.






lunes, julio 08, 2013

El futuro del Balance Neto

Desde la publicación del RD 1699/2011 el día 8 de Diciembre del 2011, aprobado por unanimidad en el congreso de los diputados, el sector de energías renovables y más concretamente las empresas del sector fotovoltaico han esperado con impaciencia su desarrollo. Dicho desarrollo de acuerdo a la ley era de obligado cumplimiento por parte del gobierno en un plazo no superior a los 4 meses. 18 meses después el gobierno sigue sin dar respuesta a su obligación legal.

El porque de esta situación tiene mucho que ver con los miedos a trastocar el negocio tradicional de los grandes operadores del sector eléctrico.

Para poder darnos cuenta de la dimensión del negocio energético afectado tenemos que tener en cuenta que el consumo eléctrico residencial representa aproximadamente un 20% lo que supone cerca de 50.000 GWh al año.

Este consumo es el equivalente a 7 GW de potencia instalada convencional de un 80% de disponibilidad. En otras palabras, representa casi un 30% de la potencia instalada de ciclos combinados de gas natural o el 100% de la potencia instalada de generación nuclear. Es por lo tanto muy comprensible que las compañías tradicionales del sector eléctrico esten preocupadas.

Por otro lado, desde el punto de vista del mercado eléctrico, supone incrementar la potencia instalada en un parque de generación ya sobredimensionado. Además de suponer un transtorno en el reparto de los costes de distribución y transporte que debería ser absorbidos por un número menor de consumidores de energía eléctrica. Es comprensible que el regulador quiera ser especialmente cauto en este nuevo mercado y evitar errores pasados en el control y despliegue del mismo. No debemos olvidar que, como ya explicábamos en el artículo "¿Como fue posible? Íbamos a por 400 y volvimos con 4.000", la administración es prácticamente la única responsable en el desorden del despliegue de la generación fotovoltaica.

Por último, desde el punto de vista del sector fotovoltaico, que es el sector que con más intensidad está demandando el desarrollo de este nuevo mercado, se percibe esta oportunidad como una salida al estancamiento consecuencia del RDL 1/2012 de 27 de Enero de 2012 por el cual se implanto una moratoria al desarrollo de nuevas instalaciones renovables. El sector fotovoltaico argumenta que el impacto del autoconsumo residencial apenas tendrá impacto sobre el mercado actual de las eléctricas o el desarrollo del modelo energético dado que solo una pequeña fracción del sector residencial puede instalar soluciones fotovoltaicas en sus propias residencias.

Este último aspecto no es del todo correcto ya que si bien hoy por hoy el sector fotovoltaico es el que abandera la reclamación del mercado del autoconsumo, su sola apertura abriría las puertas a soluciones basadas en otras tecnologías como sería el caso de las soluciones de calderas de biomasa o las soluciones de micro-cogeneración que llevan años explorando en el norte de Europa y Japón (pilas de combustible, baterías, motores Stirling o alternativos, ciclos orgánicos, ...).

El desarrollo de este nuevo mercado debe estar sustentado en tres premisas básicas: no necesidad de subsidios o subvenciones, no enfrentarse a barreras de entrada de los actuales agentes y suponer una ventaja en costes para el usuario final. Para ver la factibilidad de dar respuesta a los puntos anteriores en este artículo nos vamos a remitir solo al análisis de la tecnología fotovoltaica.

Desde el punto de vista de los costes, sigue existiendo una fuerte presión a la reducción de precios como se comentaba en el artículo "¿Los aranceles afectarán al sector fotovoltaico?". Aún y a pesar de las recientes quiebras de empresas industriales europeas, a nivel global el mercado goza de un fuerte dinamismo. En Japón los fabricantes han declarado que van a incrementar en 2013 más de un 30% la producción para dar respuesta a una demanda creciente. En el resto de los mercados se esperan crecimientos sostenidos que llevará a saturar las capacidades productivas existente.

Por ello no se prevén escenarios en que sea necesario acudir a mecanismos de incentivo para las instalaciones y si los estados deciden aplicar incentivos al sector industrial (via impuestos, ayudas directas o barreras proteccionistas) obedecerán a meros intereses políticos ajenos al interés del usuario final.

Las restricciones desde el punto de vista de los agentes actuales ya se han explicado: reducción de su mercado de venta, infrautilización de los activos de generación, transporte y distribución, y alteración de los mecanismos de distribución de costes. En este sentido se anticipa que en la próxima reforma energética se incrementen los costes fijos para el consumidor final en detrimento de los costes variables. Aparte del efecto desincentivador de la eficiencia, dicha medida solo producirá en retraso en el despliegue de la generación distribuida si es cierto que los costes de la tecnología fotovoltaica de generación siguen su declive.

Dicho lo anterior, es obvio que el desarrollo de la generación distribuida se producirá si el coste de la energía que dichos sistemas esté por debajo del coste de la energía comprada a la red, o lo que es lo mismo cuando se alcance la paridad de red. A continuación se recoge un análisis a la luz del estado actual de costes. El umbral inferior se produce con sistemas puramente fotovoltaicos donde se busca una reducción de la energía comprada a red (autoconsumo instantaneo). El umbral superior está determinado por sistemas fotovoltaicos que producen la totalidad de energía que necesita una residencia y gestiona mediante almacenamiento en baterias de Li-ion el desajuste entre demanda y generación (autoconsumo en aislado). En un punto intermedio nos encontraríamos con el balance neto, que a todos los efectos es un sistema fotovoltaico que utiliza como sistema de almacenamiento la red.

En el estudio no se ha considerado posibles mejoras con el tiempo de los costes de los sistemas fotovoltaicos o las baterias. Tanto la curva de Swanson con las proyecciones de precios de las baterias que adelantan una reducción a la mitad de los precios en un plazo no superior a los 3 años nos hacen pensar que estos es una hipótesis muy conservadora.

Se ha contemplado un incremento anual del 2% en el coste de generación eléctrica lo cual es moderado a la luz de la evolución del precio de la energía en los últimos 10 años.




El estudio muestra permite anticipar que, una vez se despejen las incertidumbres que la futura reforma energética proyecta sobre las reglas del juego, es de esperar que en Empresas de Servicios Energéticos (ESE) podrían empezar a ofertar energía al consumidor final entre un 10% y un 20% inferior al precio de la red.

las empresas tradicionales del sector eléctrico, reguladores y administraciones se enfrentan a una situación similar a la que en pasados años ha vivido la industria discográfica. El empeño por proteger modelos de negocio convencionales les ha dejado fuera de juego en un mercado donde otros han sabido proporcionar al cliente el tipo y formato de música que querían comprar. El debate de la música pirata ha quedado sobrepasado por el desarrollo de modelos comerciales rentables (Spotify, iTunes, ...) que han sabido dar respuesta a lo que el cliente final demandaba.

Escucharemos en el sector energético a los consumidores...

martes, junio 18, 2013

¿Los aranceles afectarán al sector fotovoltaico?

En estos momentos se está planteando una serie de barreras proteccionistas en forma de aranceles a la importación, tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos para defender dichos mercados de la competencia en precios que nos llega desde los fabricantes de paneles fotovoltaicos de China.

Uno se debe plantear una serie de preguntas en torno a la mencionada medida. La primera de las preguntas es en que medida dichos aranceles están justificados. La principal argumentación es que los precios de los productores chinos están favorecidos por la política de incentivos a la producción estatal a nivel gubernamental.

Esta primera argumentación es un poco hipócrita en la medida que tanto en EU como en USA se realizan apoyos a través de los programas de I+D+i, créditos blandos o subvención directa al mercado de los consumidores. Las quiebras de gigantes del negocio solar en occidente muestran que aún y a pesar de las ayudas no se ha logrado preservar a dichas compañías de los rigores de la feroz competencia en precios.

La segunda de las preguntas se debe centrar en torno al efecto sobre la industria de promoción, instalación y los propios clientes. En la actualidad la energía solar fotovoltaica ya ha alcanzado costes de producción por debajo del precio final al consumidor en casi todos los países occidentales. Una floreciente industria y mercado se está gestando alrededor de esta circunstancia y no pocos ven un futuro cercano en que se alcance la paridad de precios a nivel de red. Así que uno debe preguntarse honestamente si estos aranceles que buscan preservar la caída de precios no van a provocar efectos perversos de consecuencias mucho mayores que los beneficios que pueden deparar a corto plazo.

Tampoco parecen ser tenidos en cuenta los efectos colaterales sobre el comercio internacional. Evidentemente en China no deben estar muy contentos por las trabas que se imponen a su exportación de paneles fotovoltaicos así que como represalia se han planteado aranceles a la importación de acero y de vino. En una escalada de barreras proteccionistas contabilizar las bondades de una medida arancelaria se torna un ejercicio harto difícil.

El problema de las dos primeras preguntas es la intangibilidad de las valoraciones que cada uno quiera hacer. El efecto real sobre el sector lo va a determinar un par de fatores; por un lado si el precio tiene capacidad de seguir cayendo y lo segundo donde se va a producir el crecimiento del mercado que tratas de proteger.

Si uno analiza cual es la proyección conservadora que realiza la industria se puede dar cuenta de varias cosas. Por un lado los mercado con crecimiento más explosivo no son los mercados europeos. En 2017 China se acercará a la misma capacidad instalada que EU con un 100% de incremento. Si se añade Latinoamérica, Asia y Oriente Medio se ve que más de un 60% del mercado se concentrará en dichas regiones. Se puede ver el informe completo de EPIA en su página web.

Fig 1: Mercado 2013-2017

Una vez que los mercados demandantes no son los que implantarán los aranceles, queda por ver si es posible que además esos aranceles aporten mucho. Por eso le preguntaremos al hijo del cisne.

Al igual que en el sector TIC existe la famosa Ley de Moore que augura el crecimiento de capacidad de computación con el tiempo en el sector fotovoltaico existe el llamado efecto del hijo del cisne... más bien la Ley de Swanson. El señor Swanson, máximo directivo de Sunpower lider en USA en producción de paneles fotovoltaicos predijo la caída de un 20% del precio de los panes cada vez que se duplique la producción mundial de paneles.

En estos momentos, de acuerdo con los datos de Bloomberg New Energy Finance, los datos muestran lo siguiente:



Figura 2: Tendencia histórica de precios

Resulta evidente que el estrangulamiento del mercado en Europa no va afectar al crecimiento del mercado mundial así que la tendencia en precios va a seguir una senda de acusado descenso y por lo tanto las barreras arancelarias a la importación pesarán cada vez menos. Además el liderazgo en el desarrollo del sector se trasladará una vez que se destruya el tejido empresarial europeo hacia otros entornos.

Si destruimos un tejido empresarial, sufrimos impactos colaterales en otros sectores y además no logramos los objetivos iniciales... en mi modesta opinión nos deberíamos plantear la fuerza de los mercados y el cortoplacismo regulatorio.


lunes, enero 07, 2013

¿Dónde está el déficit de tarifa en Alemania?

Instalación en Adlershof - Alemania
Autor: Chmee2 Licencia CC3
Uno se debería preguntar, si como quiere apuntar algunas fuentes tendenciosas, si el famoso déficit de tarifa en España es debido a la prima de la energía fotovoltaica respondiendo a las siguientes cuestiones:

(1) ¿Porqué las continuas subidas del precio final de la electricidad para el consumidor no logran embridar semejante problema? 

(2) ¿Porqué las duras y controvertidas medidas de ajuste sobre las primas no se están traduciendo en una reducción del ajuste en la contribución de las mismas al llamado déficit de tarifa?

(3) ¿Porqué otros países con similares o mayores desarrollos de la fotovoltaica no sufren este problema?

La primera de las preguntas nos debe llevar a analizar el desglose de los conceptos que alimentan el dichoso déficit. Recordemos que ya en su día definimos el concepto en la entrada Reforma del sector eléctrico. Básicamente el coste del kW de electricidad que paga el consumidor final responde en un 50% a los costes de generación convencional, y se fija mediante 4 subastas de carácter trimestral, y en otro 50% a los llamados peajes o costes del sistema (es decir el deficit, la deuda del déficit, las primas, los costes de distribución, los costes de los organismos públicos, ...).

La diferencia entre los anteriores costes previstos y el coste "real" es lo que se llama Déficit de Tarifa. Entrecomillo el término "real" porque al no existir una auditoría y transparencia en todos los costes del sistema, ese déficit nunca ha sido explicado de manera sencilla y acaba siendo un acto de fé que se haya generado. Pasamos de estar interesados en saber como se genera a buscar el culpable de la generación del mismo. O lo que es lo mismo pasamos de preocuparnos de las causas reales de la enfermedad a tratar solo los síntomas.

Si el Déficit de Tarifa se debiera solo al incremento de los conceptos de intereses de la deuda y de las primas a las renovables, el reparto entre los costes de generación y los peajes se hubiera debido desequilibrar drásticamente en los últimos cuatro años. Sin embargo estos mantienen una curiosa tendencia al equilibrio del 50%. Curiosamente los costes de generación convencional tienden de manera sospechosa a subir a la misma velocidad que los peajes, retroalimentando el crecimiento del Déficit de Tarifa. Es decir la factura de la luz sube para el consumidor final al doble de la velocidad de lo que sería necesario para mitigar el problema, los beneficios de las grandes eléctricas se mantienen estables y sin embargo el problema sigue creciendo. 

Sirva de botón de muestra que la propia CNE (Comisión Nacional de Energía) ha manifestado, de manera pública y en repetidas ocasiones, las sospechas de que las subastas para fijar el coste de generación a través de la llamada TUR (Tarifa de Último Recurso) podrían no ser fieles a los costes reales. De hecho la propia CNE perdió la capacidad de auditar dichos costes cuando a principios de la década del 2000 dejó de analizar los costes para fijar lo que entonces se llamaba como tarifa de referencia. Esto hace, que a fecha de hoy, los únicos costes transparentes sean los de las energías renovables, lo que resulta irónico. Como ejemplo se puede destacar el coste de generación de la central nuclear de Garoña que ha pasado según los propios argumentos de sus dueños de ser una gran pérdida para el sistema (al ser una central completamente amortizada pero con plena y segura capacidad de operar) a ser una fuente de grandes pérdidas económicas por los nuevos esquemas fiscales. Y nadie ha dado explicaciones adecuadas.

Todo ello me lleva a concluir, que en un sector regulado como es el caso con una situación de oligopolio de facto, la dejación de funciones por parte de la Administración a la hora de controlar los costes reales y la falta de transparencia de los mismos está llevando a un descontrol en los precios que se repercuten al usuario final y a la existencia de una deuda política cuando menos cuestionable.

La segunda de las preguntas tiene su intríngulis. Siendo cierto que a las instalaciones fotovoltaicas se les ha aplicado un ajuste de dudoso carácter legal, y que en el mejor de los casos ha puesto en la picota la seguridad jurídica del país, no parece que se esté reflejando en los costes de las primas al sector de las renovables. Dichos recortes para situar al lector ajeno al sector suponen un recorte de las primas en el entorno del 30%-35% en el periodo 2011 a 2013 y del 20%-25% en los años posteriores. Una parte importante (rondando el 30%) proviene de la limitación de horas de producción primadas y otra parte del nuevo impuesto del 7% a la generación (normalmente los impuestos se aplican a los beneficios pero en este caso la creativa administración los ha diseñado para ser aplicados a la propia prima que el estado define con lo cual de facto son un recorte directo). Además, a diferencia de lo que ocurre con las tecnologías convencionales, el IPC en las instalaciones fotovoltaicas está minorado en un 0,5% para que se produzca una convergencia con el paso de los años.

El ajuste duro que se ha aplicado a las instalaciones fotovoltaicas se está dilapidando por el crecimiento sin control en las primas a las plantas termosolares y las plantas eólicas. La diferencia entre las primeras y las dos últimas clases de instalaciones es que aquellas pertenecen en su mayoría a pequeños inversores y estás a grandes grupos empresariales. A pesar de la moratoria tanto las plantas termosolares como las eólicas han proseguido su despliegue incrementado los costes por encima de los ajustes que se han aplicado a las instalaciones fotovoltaicas.

Esto vuelve a ser una dejación de funciones por parte de la administración que en este caso pagan a través del Déficit de Tarifa los usuarios finales y a través de la perdida patrimonial los afortunados poseedores de instalaciones fotovoltaicas que en su día confiaron en la "Palabra de Ley" del Estado y la famosa "Garantía Jurídica". Palabras huecas.

La tercera de las preguntas es más dolorosa. En Alemania, a fecha de hoy, hay más de 1,3 millones de instalaciones. El coste de las ayudas a las energías renovables, que se repercute de manera directa al usuario final (como en su día se hizo en España con el tema de la moratoria nuclear) en forma de 5,3 c€/kWh se considera una inversión que está haciendo la sociedad alemana para el desarrollo de una industria puntera que será fuente de generación de riqueza tanto en el propio mercado nacional como en exportación.

Si sumamos el coste del kWh de producción eléctrica más el recargo de 5,3 c€/kWh para financiar el sector renovable veremos que el coste de electricidad para el consumidor final en Alemania es más alto que el que tenemos en España. Por lo tanto no es cierto que nuestro sistema de apoyo a las energías renovables esté disparando el coste de la electricidad por encima de los países de nuestro entorno afectando a nuestra competitividad. Lo que si es cierto es que el artificio contable del Déficit de Tarifa en Alemania no existe, porque en realidad es un artificio contable de origen político.

Si me lo permiten, otra muestra más de dejación de funciones de la Administración. Todo el esfuerzo para desarrollar una sector industrial puntero (no conozco muchos ejemplos de ello en nuestra economía) se está dilapidando. Todo lo que supuso la creación de un tejido industrial que generó decenas de miles de puestos de trabajo y que atrajo inversión extranjera de la que estamos tan necesitados no ha sido utilizado para la creación de una industria que suponga un puntal en el desarrollo económico de los años venideros. No sugiero que se deba seguir fomentando en base a subsidios el desarrollo del sector porque de hecho en mi modesta opinión los desarrollos futuros no deberían necesitarlos pero me parece un desperdicio dilapidar la garantía jurídica, llevar a la quiebra a un tejido de pequeñas y medianas empresas, y denostar la tecnología propia.

Por último, como he querido dejar claro en el artículo, la responsabilidad de la Administración en el desaguisado actual, no importa su color político, es total. Las cosas no se arreglan inventando impuestos, destruyendo la seguridad jurídica de Reales Decretos, o favoreciendo a los grandes oligopolios. Nos merecemos mejores administradores.

domingo, octubre 28, 2012

Bajo otro punto de vista

Autor: Jpuelche, Licencia: CC 3.0
De manera natural existe una tendencia a pensar que los costes de los combustibles en España resultan exagerados y no acordes con el poder adquisitivo del común de los españoles. Por ello me ha parecido interesante comparar el precio del combustible diesel con el resto de las economías. Por un lado he cogido las cuatro economías más importantes de Europa (Reino Unido, Alemania, Francia e Italia). En este escalafón España ocuparía la quinta posición. Por otro lado he cogido las economías llamadas periféricas, eufemismo europeo para referirse a las economías displicentes, fundamentalmente del sur de Europa, que han necesitado o están en vías de necesitar un rescate (Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España).

Los datos que se muestran proceden de la página web de EUROPE'S ENERGY PORTAL, organización privada que analiza los distintos costes de la energía de Europa en base a los datos de las distintas administraciones. Los datos han sido tratados con una aplicación de Google y el resultado permite visualizar la evolución de los precios en los años 2009, 2010 y 2011. Es francamente curioso:

- Los precios de España están siempre por debajo de la media.
- Teniendo en cuenta que tanto el precio de referencia del crudo en Europa (Brent) es el mismo para todos, así como la moneda con la que se adquiere, las diferencias provienen fundamentalmente de la diferencia impositiva.




Es de entender que en las circunstancias actuales, los socios europeos estén presionando para que en España se produzca un alza de los impuestos especiales sobre el combustible que ayuden a mejorar la recaudación del estado y por ende a reducir el déficit. A sus ojos, y pese a nuestros sentimientos, el precio del combustible en España resulta barato.

Pudiera parecer que la reacción del gobierno y su enfrentamiento con las compañías petroleras tiene que ver con un sentimiento honesto de tratar de ayudar al empresariado y al particular para que no sufran un alza desmedida de los costes. Pero en ese caso estaría en sus manos reducir los impuestos.

También pudiera ser que hubieran detectado prácticas monopolísticas que dañan el mercado. El último informe de la Comisión Nacional de la Competencia lo descartan ya que a su juicio no se pueden emprender acciones ya que no se han detectado, ni siquiera vislumbrado irregularidades. Aunque es cierto que una mayor liberalización del mercado ayudaría a contenerlos.

La realidad es más simple. El alza de los precios de combustible, en parte por fiscalidad y en parte por los propios costes, es imparable y su efecto sobre el IPC es muy considerable. Y no es que al Gobierno le preocupe especialmente, al menos en el corto plazo, los transportistas, los particulares o el sector empresarial. Lo que le preocupa en este cierre de año es que hay muchos costes indexados a la evolución del IPC y por lo tanto una subida del mismo llevará a incumplir los objetivos de déficit.

Sería deseable que en política energética dejáramos de seguir haciendo políticas a corto. Por un lado crean inseguridad en los inversores y por otro son parches que causan a continuación otros desaguisados.


martes, septiembre 11, 2012

Desde la perspectiva del Gobierno

En los últimos días el Gobierno a través de sus portavoces ha expresado su malestar hacía las compañías que distribuyen el combustible en España. 

De fondo subyace el argumento de que el precio sin incluir los impuestos del combustible de automoción "sube como los cohetes y baja como las plumas". Por lo tanto he considerado revisar los análisis que aporte en el último artículo, ¿Es justo el precio del combustible?.

En primer lugar deberíamos ver cual es el impacto impositivo sobre el precio final al consumidor. Para ello he tomado los datos del Ministerio de Industria que reflejan los precios medios del combustible sin impuestos para el mismo periodo que comprenden los años 2006 a 2012. 

Como ingeniero aprendí hace tiempo que las definiciones son importantes, y por ello definiré la carga impositiva como el porcentaje en que hay que incrementar una cantidad como consecuencia de una tasa impositiva. Aunque parezca baladí es importante y me explicaré. Se nos ha explicado durante mucho tiempo que los impuestos especiales más el IVA representan el 50% del precio. Es decir si el precio final es 100, el impuesto es 50, y el porcentaje que se maneja es el 50%. Es cierto pero al mismo tiempo es una bonita manera de minorar la descripción de la carga impositiva. En realidad el impuesto es del 100%, al ser necesario añadir el 100% de la cantidad sin impuestos para alcanzar el precio final.

Una vez hecha esta aclaración, en la gráfica que se muestra a continuación se puede ver la evolución de la carga impositiva, en porcentaje. Destaca el hecho de que no hablamos de un porcentaje fijo, sino que varía mes a mes. Otro aspecto relevante es el peso impositivo disminuye con el tiempo porque el precio del combustible sube, no porque el Gobierno haya decidido aliviar la presión sobre el ciudadano.


Un punto de interés es ver porque subre el precio del combustible. Una parte es debida a la propia dinamica de los mercados internacionales. En el año 2008, en el mes de Julio, se alcanzó un precio medio de $132,72 y en marzo de 2012 se alcanzaron los $125,45. Esto debería darnos un combustible con precios inferiores a fecha de hoy pero eso no es así debido a la depreciación del Euro como consecuencia de la crisis de deuda europea. La siguiente gráfica muestra este efecto:


Se puede apreciar como en términos de $/barril el precio máximo se alcanzó en Julio de 2008, mientras que en términos de €/barril se ha alcanzado en Marzo de 2012. Las tasas de cambió eran de 1,57 y 1,32 respectivamente. Lo peor está por llegar con una tasa de cambio del 1,25. A los europeos el petróleo nos resulta más caro como consecuencia de la perdida de valor del Euro frente al Dólar.

Ya solo nos queda por ver si el crecimiento del precio del barril de petróleo expresado en Euros es menor que el crecimiento del precio del combustible, y de este modo se confirma la tesis del Gobierno. En la siguiente gráfica podemos ver que no es así. La variaciones son muy semejantes.


Hoy en día en Estados Unidos el precio medio del galón de gasolina oscila alrededor de los $4. Con el galón representando 3,75 litros y un tipo de cambio de 1,25, el precio que paga el consumidor norteamericano es de 0,85 €/litro frente a 1,60 €/litro que vamos a pagar en breve con la subida del IVA.

¡¡¡Qué envidia!!!


viernes, agosto 31, 2012

¿Es justo el precio del combustible?

Licencia CC, Autor: RicHard-59
Recientemente se han publicado los datos del IPC interanual y se apunta a una cifra del 2,7% debido fundamentalmente al peso del incremento de precios de los combustibles dedicados al transporte. Eso sin tener en cuenta que en las próximas semanas sufrirán un incremento del 3% como consecuencia del incremento del IVA y potencialmente un gravamen especial para cubrir el Déficit de Tarifa eléctrica.

Hace mucho tiempo que se rompieron las barreras sicológicas de las 100 pesetas por litro de combustible (gasolina o diesel), la del euro por litro y en breve se rebasará la del 1,5 euros por litro. El consumidor tiene la convicción de que las compañías del sector repercuten en exceso las alzas que se producen en el mercado del crudo y se resisten a aplicar las rebajas.

Las compañías petroleras se defienden alegando que trasladan dichas variaciones en precios, tanto al alza como a la baja, y que los potenciales desfases en la traslación de precios son debidos a que el crudo que se sirve se ha comprado con meses de antelación a las fechas en las que el consumidor percibe los mismos. Puede ser razonable que se produzca dicho desfase aunque resulta altamente sospechoso que las alzas de precio se produzcan en periodos vacacionales de manera sistemática.

No obstante, es cierto que la era del petróleo barato se ha terminado como en su día se expuso en el artículo "Energía Ficción". Es de esperar que el precio de la energía suba con los criterios propios del mercado y que no resulten extrañas tasas de crecimiento en línea con el IPC global.

Para analizar si la percepción del consumidor final es correcta he realizado un pequeño ejercicio tomando datos de la EIA (Energy Information Agency) de Estados Unidos para determinar el precio medio mensual del barril Brent (por ser referencia en el mercado europeo), datos del Ministerio de Industria para determinar el precio medio del litro de combustible que se sirve en las gasolineras de España. He cogido un periodo que se inicia en Enero del año 2006, dado que me parecia importante poder ver la evolución a lo largo de la crisis y he utilizado el cambio medio mensual del Euro y Dólar para poder convertir los precios del barril de petróleo a las mismas unidades que el precio del combustible final y evitar distorsiones. Por ultimo hemos visto la evolución de los incrementos tanto para el barril de petróleo como para los combustibles (diesel y gasolina) tomando como referencia el inicio del año 2006.


Si nos fijamos en los meses del segundo semestre de 2008, cuando se desencadena la crisis financiera, se observa que la variación brusca, tanto al alza como a la baja, llega de manera muy amortiguada al consumidor final. Este debería considerarse un dato positivo. Eliminado este efecto coyuntural se observa que en el periodo comprendido entre Enero de 2006 y Julio de 2011, el barril de petróleo se ha encarecido un 60% mientras que el precio del combustible al consumidor final se ha encarecido un 40%. La percepción del consumidor final es por tanto aparentemente errónea. No se está repercutiendo con la misma intensidad el alza en precios del crudo.

Lo que resulta preocupante es que en dicho periodo el crecimiento promedio anual de barril de crudo ha sido de un 8,17% mientras que los combustibles del transporte ha sido de un 6%. Es preocupante porque se van a dar tres efectos dañinos para la economía española:
- El crecimiento del 6% es muy superior al IPC promedio de dicho periodo que es de un 2,41%
- A lo largo del 2012 el precio del combustible final sufrirá un incremento notable debido al incremento del 3% en el IVA y la potencial aplicación del céntimo verde
- España en estos momentos no sigue el ciclo de recuperación de las economías más importantes de la Unión Europea.

jueves, agosto 30, 2012

Reforma del Sector Eléctrico

Licencia CC, Autor: Dario Alpern

A lo largo de los últimos meses, desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo se ha venido adelantando la necesidad de realizar una profunda reforma del sector eléctrico para acabar con el llamado Déficit de Tarifa. En las últimas semanas se han filtrado los fundamentos de dicha reforma que ha tenido la gran virtud de lograr un consenso sin precedentes entre los afectados, de modo y manera que usuarios, inversores institucionales y particulares, compañías eléctricas de distribución y generación, patronales, empresas gasistas y petroleras han manifestado su profundo rechazo.

Dicho logro sin precedentes ha sido posible gracias a los principios básicos de la reforma: no escuchar a nadie y socializar mediante criterios no explicados el pago de la deuda contraída a través del llamado Déficit de Tarifa. A la postre la reforma se queda en agua de borrajas ya que no se han abordado los aspectos fundamentales del sector eléctrico como pudieran ser la planificación del mix de generación eléctrico, o el mecanismo de fijación de precios por poner algunos ejemplos.

El Déficit de Tarifa recoge el desajuste que se produce entre los costes de generación, que responden a un modelo liberalizado, más los costes de distribución y gestión del sistema eléctrico, que responden a un modelo regulado, y los precios de venta al usuario final, que responden a un modelo regulado. Dicho desajuste se produce por un lado por la voluntad política de no trasladar al consumidor final una excesiva presión en precios que dañaría la competitividad empresarial y generaría un desafecto ciudadano, y por otro lado los costes crecientes de distintos aspectos tanto en generación, distribución y gestión del sistema eléctrico. El tamaño del agujero alcanza a fecha de hoy los 24.000 millones de euros y crece a razón de 6.000 millones de euros al año. Es indudable que el asunto debe ser abordado con urgencia, y con medidas de mayor calado que el reparto arbitrario de la factura.

El mecanismo del Déficit de Tarifa se diseñó por el gobierno a fin de contribuir a la batería de medidas que nos permitieron acotar el déficit del país y cumplir los criterios de estabilidad para entrar en el euro. Fue un error de todos los ejecutivos posteriores no abordar las reformas estructurales necesarias y eliminar la deuda de manera controlada cuando existía superávit. Más bien al contrario, a partir del año 2004 inició un crecimiento exponencial que nos ha llevado a la situación actual. Del mismo modo que todos ahora están descontentos, a través de dicha deuda se mantenía a todo el mundo contento.

A fecha de hoy el precio de la energía para el consumidor peninsular doméstico está en el orden de los 150 €/MWh frente a los 130 €/MWh que se paga en Alemania. Si corrigiésemos las cifras en función del poder adquisitivo la diferencia todavía sería más dolorosa. He cogido el ejemplo de Alemania porque desde el punto de vista de ordenación del sistema eléctrico y la tipología del mix de generación son muy similares a las españolas. 

Por lo tanto no es más barata la energía porque tengan diferencias significativas en generación nuclear o de ciclos combinados, o porque tengan menos contribución de energías renovables. Tampoco tienen un mecanismo similar al Déficit de Tarifa, ni lo tuvieron cuando se implantó en España siendo entonces mucho más barata la electricidad en nuestro país.

De hecho todos los factores que algunos expertos apuntan en nuestro país como razón para sufrir el desajuste de precios y costes son sensiblemente peores en Alemania: generación nuclear con fecha programada de cierre, mayor crecimiento de las energías renovables, primas y subsidios más caros, coste del gas… y sin Déficit de Tarifa. Quizás sería conveniente, además de solventar a corto como se socializa el desfase, realizar una reforma profunda del sistema que emule lo que hacen otros y que permite que el consumidor final pague menos. De hecho esto es mucho más importante que el arreglar la deuda actual porque la competitividad empresarial y la capacidad de consumo de la población dependen en fuerte medida del hecho de lograr que la energía eléctrica baje de precio.

Algunas de las medidas que se deberían abordar para asemejarnos a otros países son una liberalización real de la generación y distribución, una privatización completa del transporte, un rediseño del mecanismo de fijación de precios de la energía en el mercado, ajustar los costes de administración del sistema eléctrico y llevar a presupuesto del estado las subvenciones y primas. Existe margen para realizar una reforma de calado que nos baje el coste de la electricidad, tanto a empresarios como consumidores domésticos.

Articulo de opinión, en calidad de colaborador de INSTITUCION FUTURO, publicado en Diario de Navarra el 8 de Agosto de 2012, 

jueves, agosto 23, 2012

Innovación en el sector del petróleo

INNOVACION EN EL SECTOR DEL PETROLEO

Pennsylvania Shale Gas Tower
CC by Ruhrfisch
Uno de los sectores industriales más conservadores a la hora de implementar innovaciones es el del petróleo. Las innovaciones se abren paso de manera difícil en el inicio pero sin embargo una vez que pasan la barrera inicial de aceptación son feroces implementadores. De hecho, suele ser una pauta que cada vez que uno de los grandes agentes introduce una novedad, rápidamente es copiado por todos sus seguidores. Para los innovadores es el mercado de todo o nada.

Recientemente se viene escuchando en los medios el nuevo maná descubierto en Estados Unidos que ha recibido el nombre de “Shale Gas” y que está inundando de gas aquel mercado. A precios tan baratos que está posibilitando que se recupere la posición de país exportador neto de energía y abriendo potenciales nuevos mercados como sería el caso del transporte terrestre.

¿Cuál ha sido el avance tecnológico y la innovación que ha posibilitado que esto ocurra? ¿En que consiste la llamada tecnología del “Fracking”?

El padre de la criatura se conviene que fue Eric Potter de la Universidad de Texas que desarrolló el concepto en colaboración con la compañía Mitchell Energy… ¡en 1981!. Dicho de otro modo, ha costado la friolera de 30 años el que se haya convertido en el nuevo mantra de las empresas gasísticas. La primera conclusión es que la innovación, especialmente en el sector energético, es una carrera de fondo. A corto plazo levantar el acelerador del esfuerzo innovador puede no conllevar efectos visibles e inmediatos pero a largo plazo no llegarán las novedades y la riqueza asociada.

Volviendo a la propia tecnología, es interesante reflexionar sobre como surgió la necesidad de proporcionar una solución innovadora. Los ingenieros de Mitchell Energy se dieron cuenta que al atravesar determinadas capas del subsuelo, mucho antes de llevar al depósito natural del gas del yacimiento Barnett en Dallas, se producían emanaciones de gas. La necesidad nació de la inquietud de George Mitchell, dueño de Mitchell Energy, por aprovechar un recurso gas que se estaba perdiendo. 

Dos tecnologías fueron claves para poder capturar ese gas. Por un lado todo un desarrollo de técnicas de fracturación del suelo mediante presión hidráulica. Básicamente se inyecta agua a alta presión con una mezcla de arena y productos químicos para producir micro-grietas en lecho recoso que está empapado de gas.

La otra tecnología clave fue la posibilidad de realizar perforaciones horizontales. Llegar a determinada profundidad y a continuación girar 90º la dirección y continuar perforando en horizontal permitió un óptimo aprovechamiento de esos lechos rocosos de poca profundidad pero gran extensión horizontal. 

Devon Energy compró la empresa Mitchell Energy en el año 2001 por la módica cifra de 3.500 millones de dólares. Hoy en día Devon Energy extrae de los yacimientos Barnett más de 34 millones de m3 al día de gas natural. El gigante Exxon Mobil ya se ha lanzado a explotar otros yacimientos en Lousiana, y en otras áreas del mundo como Sudáfrica, China y Nueva Zelanda están estudiando su potencial. De hecho, en el norte de España ya se han realizado estudios de viabilidad sobre el potencial uso de la tecnología.

Y todo esto porque alguien se sintió inquieto por el gas que no aprovechaba. Cualquier otro se hubiera sentado a disfrutar de lo que ganaba con el negocio tradicional.

Articulo co-publicado en el blog: http://happeninn.es

miércoles, mayo 04, 2011

Energía Ficción

Posiblemente el más conocido de los futurólogos energéticos es Hubbert. Este geofísico norteamericano trabajó en Shell Oil Co. hasta 1964 y tuvo la osadía de predecir cuando y como se iban a agotar las reservas petrolíferas de EEUU. Realizó notables contribuciones al conocimiento científico de la corteza terrestre en su búsqueda del oro negro, pero se le conoce más por sus predicciones que le llevaron a ser tachado de anti-patriota en su día (es una práctica humana el denostar al que dice cosas que no gustan).

La base de su teoría, de manera sucinta, venía a decir que el agotamiento de un yacimiento estaba relacionado con la energía necesaria para extraer el crudo y en menor medida por el precio, y que el agotamiento se podía modelar en base a una formula. No contento con ello, desde su silla en su despacho de Shell, en 1956 aventuró que entre 1965 (escenario pesimista) y 1970 (escenario optimista) se alcanzaría el pico de producción de los yacimientos norteamericanos y a partir de ahí se produciría su agotamiento. Falló... por un año, ya que ocurrió en 1971.

La siguiente gráfica recoge una comparación entre su predicción de 1956 contra los datos observados en la realidad.


Media comunidad científica piensa que es un genio, y ha elaborado y perfeccionado sus métodos, y la otra mitad piensa que es un catastrofista. Es lo que tiene atinar con una realidad incómoda.

En su informe anual de 2010, la Agencia Internacional de la Energía por referirnos a un organismo con credibilidad y conformado mayoritariamente por todos los miembros de la OCDE además de otros países, señaló que el pico de producción mundial se había alcanzado en 2006.

¿Quiere esto decir que se acaba el petróleo?. Afortunadamente no. Todos los análisis muestran que es muy probable que la AIE esté en lo cierto en lo que se refiere al petróleo (on-shore y off-shore) convencional. Por suerte nos encontramos ante fuentes no convencionales que vienen a cubrir la situación. Me refiero a los esquistes bituminosos de Canadá, los yacimientos de aguas profundas, las reservas bajo el Polo Norte, los sedimentos marinos del caribe o los procesos de transformación del carbón. Aún así, el Departamento de Energía de Estados Unidos, piensa que se alcanzará el pico de producción en 2025. Algo se nos ocurrirá.

¿Es cierto que el petróleo convencional se acaba? Porque si esto fuera cierto, entonces es incuestionable que se acabó la era del petróleo barato.

Aquí nos ayuda ASPO (Association for the Study of Peak Oil&Gas) que elaboró la siguiente gráfica basada en datos de ExxonMobil de 2004. Se refiere a descubrimientos de reservas y producción de petróleo convencional. Claramente se ve que no encontramos petróleo barato a la misma velocidad que lo consumimos.


Pues vamos a seguir preguntando cosas a los grandes del mundo del petróleo. Esta vez vamos a ver el análisis de precios histórico que ha realizado BP recientemente.


La gráfica muestra el precio del petróleo en términos nominales y en dólares de 2009. Si nos fijamos en el precio en condiciones económicas de 2009 vemos que se pueden distinguir 3 zonas. La primera dura unos 100 años y es la época del petróleo barato. El consumidor manda e impone su ley con un precio medio de 15 $/barril. En la década de los 70 se constituye la OPEP/OPEC y artificialmente se estrangula el mercado por parte de los vendedores. Esto lleva a un valor promedio de 35 $/barril durante otros 40 años. Y por fin llega la gran crisis del 2007 y nos damos cuenta que nuestro crecimiento estaba basado sobre las riquezas futuras. Tras el vaivén del 2007/2008 entramos en una nueva epoca en el entorno de los 80 $/barril. Posiblemente este nuevo precio tenga que ver mucho con el agotamiento progresivo de los yacimientos convencionales y el progresivo mayor peso de los no convencionales que tienen sus costes de producción en el entorno de los 60 a 80 $/barril. Si esto es así, salvo por temas coyunturales (imaginemos una explosión de la burbuja económica de los BRIC) nos encontramos con un petróleo con un suelo en los 80 $/barril de 2009. En cinco años romperemos de manera estable la barrera sicológica de los 100 $/barril y en 10 la de los 150 $/barril.

Todo es energía ficción pero no olvidemos que todo el sustento de datos está basado en Shell, Exxon, BP, La Agencia Internacional de la Energía y el Departamento de Energía de EEUU. No son precisamente unos locos enamorados de las energías renovables deseando encontrar el fin de la economía del petróleo.

Repito, nos queda petróleo para mucho, pero tiene toda la pinta que petróleo caro lo cual llevará a renovables competitivas y a la cacareada paridad de red.

¿Será por esto que las tradicionales grandes petroleras están modificando su visión del negocio y se reconocen a ellas mismas como compañías energéticas (no petroleras exclusivamente) y con un peso de las tecnologías limpias creciente?

miércoles, abril 27, 2011

No se si voy o vengo

Según publica el diario KOMMERSANT, el consorcio gasístico ruso GAZPROM subirá el precio del gas que suministra a Europa un 40% a finales de 2011. Declaraciones de Alexei Miller, presidente de GAZPROM, parecen avalar la noticia; este incremento "no es, ni mucho menos, el último". A todo esto podemos añadir el affaire SONATRACH que avalado por el reciente laudo arbitral de la Camara de Comercio Internacional de París abre la via libre a un incremento del 30% en los productores del norte de África.

Tampoco hay que hacerse muchas cruces. El precio del gas natural está fuertemente indexado al precio del crudo y suele subir en la misma proporción con un decalaje de entre 6 y 9 meses. Si aceptamos que se acabó la era del petróleo barato, debemos dar por hecho lo mismo para el gas natural.

Básicamente estamos en un escenario en que a finales de 2011 se incrementará entre un 30% y un 40% el precio del gas natural para Europa. Esto significa (tomando como modelo de costes el desarrollado por la EIA del DoE que expuse en algún articulo anterior) que el coste del kWh de esta fuente de energía se incrementará en algo más de un 20%. Y dependiendo de su peso en el mix de generación eléctrica su impacto en el precio del kWh será entre un 5% y un 20% (recordemos el modelo de casación del mercado donde todas las tecnologías se pagan al precio ofertado de la tecnología más cara adquirida).

Si uno sigue leyendo periódicos, se puede encontrar con la siguiente noticia publicada el sábado 23 de Abril de 2011 en el Washington Post: El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha propuesto eliminar las subvenciones a los hidrocarburos, que calificó como "las fuentes energéticas del ayer". El presidente considera que "esa es la clave para ayudar a las familias y reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero" a largo plazo. A su juicio, propone poner fin a los 4.000 millones de dólares con que los contribuyentes subsidian cada año a las compañías petroleras y de gas. "En lugar de subvencionar fuentes de energía del ayer, necesitamos invertir en futuro", dijo Obama.

Las consecuencias nos las podemos imaginar, si se acaban los subsidios los precios de la energía subirán a donde deberían estar de modo natural. Por lo tanto el precio del Gas Natural en EEUU también subirá con similares consecuencias.

Lo impresionante del caso es que el presidente de país con el mayor mercado libre y de plena competencia del mundo habla con plena franqueza de los subsidios a las energías convencionales. ¿En que consisten dichos subsidios?.

El gobierno de EEUU proporciona exenciones fiscales en cada uno de las etapas del proceso de exploración y extracción. Las inversiones, incluidos los costes de amortización de los equipos, sufren una tasa impositiva del 9%, muy por debajo del 25% para otros negocios, tal y como muestra un estudio de la oficina presupuestaria del congreso de EEUU. Solo como ejemplo, la malograda plataforma Deepwater Horizon alcanzó deducciones de 225.000 $ al día.

Si la mayor economía del mundo es capaz de analizar y valorar las ayudas directas o indirectas que proporciona a sus compañías, ¿podemos asumir que en España debiéramos poder hacer lo mismo?¿cual es el coste real de la energía?

Mientras en EEUU se abre el debate de desviar los subsidios a las energías del pasado hacia las del futuro, en España retiramos las ayudas a las del futuro para satisfacción de las del pasado. Ya no se si vamos o venimos...